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La Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN) ha aprobado la
creación de dominios de primer nivel ".xxx", que estarán disponibles para su
contratación a finales de año. A partir de ese momento, las webs de contenido
para adultos contarán con su propia extensión específica, aunque esto no les
impedirá continuar manteniendo sus sitios con otros dominios.
El objetivo de esta medida es mejorar el filtrado y organizar los contenidos
para adultos en la red, aunque algunos analistas consideran que, además de
favorecer la búsqueda de estos temas y controlar el acceso a estos contenidos,
puede servir para discriminar todo sitio relacionado con estos temas.
Paradójicamente, aquellas webs que quieran evitar estos controles lo podrán
hacer manteniendo sus actuales extensiones.
En principio, resulta más sencillo filtrar todo lo que proceda de un dominio .xxx
que realizar búsquedas de vocablos relacionados con el tema en todos los
dominios, mecanismo que además está expuesto a censuras superfluas.
“Filtrar por vocablos nos expone a la paradoja de censurar contenidos
contrarios a la difusión de temas eróticos”, afirma Emilio Márquez, Director
General de Marqueze.net. “El éxito de estos dominios es dudoso ya que, de un
lado, los sitios web podrán seguir funcionando con los antiguos dominios .com
(como no podría ser de otra forma), pero por otro lado, puede que tampoco se
consiga la clasificación de contenidos que al parecer se pretende, debido a que
en este domino podrán residenciarse iniciativas muy diversas, desde la
pornografía hasta la educación sexual”, añade.
“Como con todas las normas, existen sus aspectos positivos y negativos”,
afirma Emilio Márquez. “Por un lado, puede ser positiva la existencia de
estos dominios ya que posibilitará un mayor control de los padres sobre el
acceso de los menores a contenidos para adultos online”, a lo que agrega,
“pero por otro, es una forma de cortar la libertad de expresión y reducir el
nivel de democracia que existe en la Red”.
El precio de los dominios .xxx oscilará entre 60 y 75 dólares al año. Por el
momento, las compañías dedicadas a los contenidos eróticos continuarán
decantándose por comprar dominios .com (o .es, en el caso español), que son diez
veces más baratos.
Uno de los temores ante esta nueva denominación es que puedan verse
englobados, además de los sitios pornográficos, otros dedicados a la educación
sexual y la planificación familiar.
Para Emilio Márquez, “los nuevos dominios .xxx están destinados al fracaso
por varios motivos. En primer lugar, por su elevado precio, muy superior al
actual .com. En segundo lugar, por otros precedentes de dominios de uso
temático, como el .shop, que tampoco funcionaron”.
“Si el .xxx”, explica Emilio Márquez, “se ha desarrollado para
clasificar a los sites de adultos y que así los administradores de sistemas
puedan cortarlos a nivel de proxys, impidiendo que sean vistos por los usuarios
de determinados ISP, esta circunstancia podría ir en contra de la libertad que
proporciona Internet a los usuarios. De esta forma, los usuarios y trabajadores
tenderán a no visitar un .xxx por temor a quedar registrados o expulsados de la
navegación por parte de los administradores ”. |