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Agencias - ''Internet será dentro de poco la forma más frecuente de
infidelidad. Cualquiera puede constatarlo, el ordenador ya ha perturbado un poco
las relaciones en la familia'', afirma Yannick Chatelain,
especialista en nuevas tecnologías, que acaba de publicar en Francia un libro
con el psicólogo Loick Roche titulado ''In bed with the web, internet et le
nouvel adultre'' (En la cama con la web, internet y el nuevo adulterio)''.
''La infidelidad ha existido siempre pero Internet facilita las cosas, desinhibe
y permite pasar del secreto virtual a la realidad'', apunta el psicólogo.
''Esta práctica concierne en principio a las personas de 35 a 45 años, o sea a
los que ya están instalados y un poco cansados de la vida conyugal, que tienen
ganas de otras cosas y que no temen a las nuevas tecnologías. Para las personas
de 50 años, sin embargo, todavía constituye un freno'', explica Loick Roche.
''En cuanto a los jóvenes, los encuentros, incluso sexuales por internet, son
algo completamente normal'', añade.
Esta infidelidad puede adoptar formas variadas y a veces insospechadas que,
según los autores, ponen en peligro a la pareja, un fenómeno muy estudiado por
la Oficina Británica de Estadísticas, según la cual internet es un factor clave
del incremento del número de divorcios.
Desde el ''chat'' sexual con desconocidos a los foros de conversación
especializados o los encuentros en la vida real, pasando por diversos artilugios
para hacer más erótico el ordenador, como las experiencias ''gender switching''
(cambio virtual de sexo), las posibilidades son enormes.
Yannick Chatelain atribuye esta proliferación a las estrategias de los
operadores, a quienes acusa de hipócritas y de agredir a los internautas con
correos basura para vender contenidos ''adultos'' (consulta de imágenes, de
videos, conversaciones en línea con cámaras web, etc.).
Según este especialista, el mercado mundial de los sitios pornográficos de pago
en internet, de los que actualmente hay unos 400,000 en todo el mundo,
``representará en el 2006 unos $70,000 millones''.
El cibersexo es practicado mayoritariamente por los hombres, que constituyen el
80 por ciento de internautas de los sitios pornográficos, si bien la
frecuentación femenina no deja de aumentar, según la sociedad Netvalue que mide
la audiencia en la red.
Ningún país escapa a esta práctica. En el 2001, España encabezaba la lista
seguida por Alemania, Gran Bretaña, Dinamarca y Francia, según un estudio
europeo sobre la frecuentación de estos sitios.
Si se toma como criterio el tiempo pasado en las páginas ''adultas'', los
alemanes figuran en cabeza con 70 minutos al mes, seguidos por los franceses con
45 minutos.
Otro estudio, llevado a cabo por el sitio de informaciones MSNBC, sobre una
muestra de 15,000 internautas, revela que en el 2004 el 32 por ciento de las
mujeres y el 13 de los hombres temían que Internet facilitara el adulterio.
Este temor fue confirmado por otra investigación norteamericana, publicada en la
página web de la cadena de televisión británica BBC News, según la cual el 30
por ciento de los internautas interrogados reconocen haberse encontrado con sus
socios virtuales en la vida real.
Para los dos especialistas franceses, el fenómeno se incrementa con el
desarrollo continuo de las nuevas tecnologías.
Varios países como Australia, Suiza o Noruega han tratado de reglamentar esta
expansión prohibiendo, por ejemplo, los teléfonos móviles con cámaras de fotos
en las piscinas públicas y en centros deportivos y vestuarios. |