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El sexo es uno de los temas en los que intervienen
más tabúes, mitos y medias verdades. Esteban Cañamares, psicólogo y sexólogo de Marqueze.net, web perteneciente a la compañía española especializada en
contenidos para adultos en Internet Marqueze Telecom S.A, ha reunido las
afirmaciones sobre el sexo más comunes para validarlas o desmitificarlas.
Una de las ideas más extendidas es que las mujeres tienen dos tipos de orgasmos,
uno vaginal y otro clitoridiano. El sexólogo aclara que esto es FALSO: sólo
existe un tipo de orgasmo, con independencia del lugar donde se aplique
principalmente la estimulación. “Las contracciones musculares, las vías
nerviosas y los centros nerviosos que se activan para dar lugar a la sensación
de orgasmo son siempre las mismas”, explica Esteban Cañamares, “otra cosa es que
la estimulación se aplique en el clítoris, la vagina, los pezones o incluso sea
producto de la simple imaginación”.
La creencia de que la masturbación es “cosa de adolescentes”, también es
FALSA.
La masturbación es practicada por la mayoría de las personas de todas las
edades, aunque sea más frecuente tanto en la adolescencia como en la tercera
edad.
¿Pueden un hombre y una mujer quedarse enganchados en el acto sexual? Esteban
Cañamares explica que este punto es VERDADERO: es un caso muy remoto pero
posible, debido principalmente a una situación repentina en la que la mujer se
asusta y su vagina se contrae. El consejo del experto en estos casos es
“introducir un dedo en el ano de la mujer y en ese mismo instante retirar el
pene aprovechando el reflejo de dilatación vaginal que se produce”.
Para los hombres, una buena noticia es que también pueden ser multiorgásmicos,
aunque en un pequeño porcentaje comparado con el de las mujeres. Esta agradable
capacidad se da fundamentalmente en la primera mitad de su vida sexual y si las
condiciones eróticas son favorables. “Pueden realizar el coito y eyacular varias
veces seguidas sin perder la erección”, afirma el sexólogo.
Por el contrario, algunas personas piensan que el hombre maduro puede satisfacer
menos a una mujer. El psicólogo desmiente esta creencia: “incluso hay argumentos
a favor de que un hombre maduro pueda aportar más placer a una mujer, dado que
su urgencia eyaculatoria es menor y puede mantener durante más tiempo la
eyaculación y, por tanto, el placer para su pareja”.
“La capacidad sexual de la mujer es máxima a los 38 años”. Esta es una
afirmación VERDADERA, aunque no es obligatoriamente así en todas las mujeres.
Sobre esta edad, argumenta Cañamares, “se suelen dar los orgasmos más intensos,
los sueños eróticos más excitantes, un vivo deseo de contacto corporal y la
mayor desinhibición sexual”.
Otro de los mitos que circulan entre las mujeres se refiere a la necesidad de
tomar duchas vaginales frecuentes para mantener limpia la vagina. Esto es FALSO:
los lavados excesivamente frecuentes pueden destruir la "capacidad de autolimpiado" de la vagina -gracias a sus propias secreciones que la mantienen
limpia de gérmenes indeseables- y facilitar malos olores.
Más preocupante es el hecho de que la falta de relaciones sexuales durante mucho
tiempo puede ocasionar después orgasmos menos intensos, un supuesto VERDADERO
según aclara el sexólogo. Esto se debe a que la ausencia prolongada de orgasmos
puede ocasionar cierta falta de fuerza en las contracciones del músculo puboccocigeo, lo que ocasiona orgasmos más débiles. Afortunadamente, recalca
Cañamares, “esta falta de entrenamiento muscular es fácilmente corregible con
unos sencillos ejercicios”. Por el contrario, los segundos y terceros orgasmos
son más intensos que los primeros para la mayoría de las mujeres. Relacionada
con éstas, está la idea de que cuanto antes se empieza la vida sexual, antes
acaba. El experto desmiente esta afirmación rotundamente: “más bien al
contrario, aquellas personas que desde muy temprano gozaron de una vida sexual
satisfactoria suelen prolongar más su vida sexual activa; sin olvidar que el
placer por acariciar y ser acariciados existe desde el nacimiento hasta la
muerte”.
La ausencia de himen prueba que una mujer no es virgen, y su presencia prueba
que sí lo es. FALSO: ninguno de los dos casos es cierto. Un himen se puede
romper por accidentes en la zona púbica o por experimentación sexual al
introducirse algún objeto en la vagina. Por otra parte, existen casos de himen
tan flexible que se puede realizar el coito repetidamente sin que esta membrana
se rompa.
Otra idea arraigada es que llegar juntos al orgasmo facilita la concepción. Esto
también es FALSO: ni siquiera hace falta llegar al orgasmo para que la mujer
quede embarazada. Relacionada también con los embarazos está la creencia de que
existen métodos para facilitar que nazca niño o niña. El experto explica que
esto es VERDADERO, aunque no se trata de métodos "populares" (como los basados
en la alimentación, en el día en que se realiza el acto sexual, etc.) sino de
métodos científicos basados por ejemplo en la distinta movilidad o densidad de
los espermatozoides, con importantes restricciones legales al respecto.
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