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Puede parecer una idea salida de la mente de un científico
loco, pero el método -conocido como tecnología de soplete de plasma- está
ganando adeptos entre los gobiernos y las empresas, especialmente en aquellos
con crecientes problemas vinculados con el tratamiento de desechos.
"Si uno puede reducir la basura y al mismo tiempo producir un gas valioso, qué
mejor," dijo Charles Russomanno, experto en energía renovable del Departamento
de Energía de Estados Unidos.
Los desechos de los hospitales, la basura en los municipios y el bifenilo
policlorinado (PCB), un compuesto industrial sospechoso de causar cáncer, pueden
ser eliminados con un soplete de plasma para producir gases que después serían
quemados para generar energía.
Distintas compañías, incluyendo las privadas Westinghouse Plasma Corp.,
Geoplasma, LLC, y la británica Tetronics Plasma, ionizan el aire y otros gases
hasta que puedan conducir la electricidad.
El proceso es similar al que ocurre en un tubo fluorescente, sólo que a una
temperatura extrema de 16.649 grados centígrados.
Los sopletes de plasma descomponen los desechos en piedras parecidas a la
obsidiana, metales pesados que pueden ser recuperados para su venta, y gases
ricos en carbono e hidrógeno que arden como el gas natural.
Una compañía, Startech Environmental, lleva el proceso un paso más adelante al
refinar el gas a través de una membrana para producir gas de hidrógeno puro para
células de combustible.
EN BUSCA DE HIDROGENO
Las compañías automotrices y energéticas han invertido miles de millones de
dólares en células de combustible de hidrógeno que producen energía mediante una
reacción química, con el agua de vapor como único subproducto.
El presidente George W. Bush ha alentado la carrera para desarrollar hidrógeno
al establecer en el presupuesto para el año próximo unos 228 millones de
dólares, un aumento del 43 por ciento, para el plan.
Japón, donde los costos de administración de los deshechos son muy altos, se
está convirtiendo en un líder mundial de tecnología de plasma.
En el 2002, Hitachi Metals, junto con Utashinai City, ayudaron a construir la
primera planta de plasma, que produce 8 megavatios de energía mediante la
incineración de deshechos de automóviles.
Startech firmó el año pasado un contrato de 1,3 millones de dólares con la
japonesa Mihama Inc. para la descomposición de PCB. En febrero logró un acuerdo
de 34 millones de dólares con la italiana FP Immobiliare para incinerar
deshechos de computadoras. También ha ofrecido pruebas gratuitas para el
tratamiento de algunos desperdicios en Nueva York.
"Dónde poner la basura resulta más caro cada día," dijo Carmen Cognetta, abogado
del Departamento de Sanidad de la ciudad de Nueva York.
NUEVOS MARINEROS
El hidrógeno sería como el agua de mar para los sedientos marineros de la
antigüedad: está en todos lados pero no de una forma que pueda ser utilizable.
Es el elemento más abundante del universo, pero separarlo del oxígeno en el agua
requiere grandes cantidades de energía.
Actualmente, la mayoría del hidrógeno se produce en refinerías para cumplir con
las necesidades petroquímicas de refinamiento, aunque el proceso es costoso y
los rendimientos pequeños.
La fuente de energía más barata para separar el hidrógeno es el carbón, pero su
quema puede producir peligrosas cantidades de compuestos tóxicos y gases que
contribuyen a generar el efecto invernadero.
En el futuro, la energía sería provista por energía solar y eólica, que por el
momento son demasiado costosas.
Así que las tecnologías de soplete tienen potencial, dijo el geofísico Klaus
Lackner, de la Universidad de Columbia. Brindarán un nicho adicional "y si tu
hidrógeno pasa a ser más barato que el de tu competidor, entonces hay un gran
mercado."
Owen Connolly, director de "marketing" de productos de la firma Plug Power Inc.,
con sede en Nueva York y productora de sistemas de energía con celulas de
combustible, dijo que 25 pies cúbicos de hidrógeno producen 1 kilowatt hora de
electricidad en sus plantas de energía.
Si los 225 millones de neumáticos que son desechados anualmente fueran en
Estados Unidos fueran eliminados por unidades Startech, se produciría hidrógeno
suficiente para proveer electricidad a 500.000 casas durante un año.
Algunos argumentan que el uso de los sopletes requiere casi tanta energía como
la que produce. El presidente operativo de Startech, Joseph Longo, dice sin
embargo que el sistema puede generar un 50 por ciento más de energía que la que
se usa en forma de gas de hidrógeno.
Eso convierte a la tecnología, junto con la nuclear, la eólica y la solar, en
una alternativa a los combustibles fósiles como el carbón, para construir un
proveedor de hidrógeno, dijo Russomanno.
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